
De Mario Bros a los besos en la oficina: así hemos vivido el relevo organizacional en Eboca
Hace poco, en Bevol, nos sentamos a escribir la introducción de una guía de buenas prácticas sobre el relevo en las organizaciones. En ella dejamos negro sobre blanco que hablar de relevo es hablar de futuro, pero también de memoria. Que no consiste simplemente en cambiar una persona por otra en un organigrama, sino en preparar a todo un sistema para seguir avanzando.
La teoría nos quedó preciosa (no es por tirarnos flores, pero es que nos apasiona nuestro trabajo). Hablábamos de dimensiones, de transferir cultura, relaciones y autoridad. Sin embargo, la teoría es solo tinta sobre papel hasta que te cruzas con una organización valiente que decide encarnarla de verdad.
Eso es lo que nos ha pasado acompañando a Eboca en su proceso de transición. Hoy queremos contarte, desde nuestro lado de la barrera (como facilitadores de ese viaje), cómo el caso de Eboca es la prueba viviente de que otra forma de liderar, transicionar y, sí, amar en las organizaciones es posible.
(Que por cierto: si quieres escucharlo de primera mano, tienes este episodio de nuestro súper podcast “Lidernauta: facilitando la autogestión”, en el que hablamos con Manuel, el CEO de Eboca sobre todo esto)
El relevo del fundador: el arte de soltar (o la inmensa generosidad de Raúl)
En nuestra guía explicamos que para la persona que deja una responsabilidad tras una larga trayectoria, «soltar» remueve preguntas profundas: cómo seguir aportando sin ser el centro de decisión.
En Eboca, el protagonista de este «soltar» es Raúl Benito, fundador, líder visionario y una fuerza de la naturaleza con una energía ilimitada que lleva 40 años revolucionando el sector. El año pasado, Raúl tomó una decisión consciente y valiente: dar un paso al lado. No para jubilarse (eso no va con él), sino para enfocar su arrolladora energía en lo que más disfruta: la innovación y las relaciones institucionales.
Como facilitadores, ver a un fundador con esa vitalidad frenar activamente para que otros brillen nos parece un acto de generosidad absoluta. Raúl no esperó a que la salida fuera urgente (lo que en Bevol llamamos el error de la falta de anticipación); abrió el espacio a tiempo para que la transición fuera natural, pausada y consciente.
«Yo no soy Raúl, yo soy Manuel»: El relevo de liderazgo no es clonación
La persona que recibe el testigo suele enfrentarse al peso de las expectativas. En nuestra guía advertimos sobre el peligro de los relevos demasiado tutelados o de la falsa creencia de que el sucesor debe ser una copia exacta de su antecesor.
Cuando Raúl eligió a Manuel (actual Director General con 30 años de trayectoria en Eboca) para liderar esta nueva etapa, Manuel sintió lo que cualquier humano sentiría: un vértigo enorme y un vacío automático ante la figura del fundador.
Pero en lugar de intentar ponerse el traje de Raúl, Manuel hizo el ejercicio de autenticidad más potente que hemos visto: «Yo no soy Raúl, yo soy Manuel» . Sabe que lo que lleva dentro es diferente y que su forma de liderar debe ser distinta. Y para explicárnoslo, Manuel recurrió en nuestro podcast a una metáfora maravillosa que nos robó el corazón: el arcade de Mario Bros.
«El liderazgo es como el juego de Mario Bros. Vas pasando pantallas y siempre llegas al final y hay un monstruo, lo vences y aparece otra pantalla. Es infinito. Raúl está en otra pantalla del juego a la que yo no he llegado, y quizás nunca llegue. Pero en la pantalla en la que yo estoy, con mi forma de ser y con mi equipo, estoy seguro de que vamos a llegar a otros mundos».
Desde Bevol no podemos estar más de acuerdo. Relevar no es jugar la misma pantalla de la misma manera. Es tener la autonomía y la legitimidad para explorar nuevos mundos con tus propias herramientas.

De la dependencia individual a la capacidad colectiva: Los Ebocadores
Uno de los capítulos clave de nuestra guía habla de cómo gestionar el relevo exige pasar de la dependencia individual a la capacidad colectiva. Muchas empresas funcionan apoyándose en perfiles que concentran todo el conocimiento y poder, lo que a la larga las hace vulnerables.
La respuesta de Eboca a este reto durante nuestro acompañamiento ha sido la creación de «Los Ebocadores», un grupo de liderazgo diverso y cohesionado que se forma y cocrea en equipo. Manuel entiende que el liderazgo del siglo XXI ya no puede ser individualista, que el mundo ha cambiado y convivir con múltiples generaciones exige un liderazgo de cocreación.
Él define, con mucha gracia, su propio estilo como «liderazgo francotirador». ¿Qué significa? No tener una plantilla fija, sino estar extremadamente atento a las necesidades cambiantes de cada persona en cada momento, entendiendo que cada uno viene de casa de una manera diferente cada día.
Relevo rebelde: organizaciones que se atreven a amar
Eboca hemos aprendido (y sentido) que un relevo se basa en algo mucho más profundo: que si no se construye desde dentro, es imposible construir hacia fuera.
Como facilitadores, nuestro objetivo siempre es crear espacios seguros. Espacios donde de verdad se permita la apertura y donde puedan surgir esas conversaciones difíciles que, si se callan, dejan heridas invisibles que enferman a las organizaciones.
Lo que ha pasado durante el acompañamiento a Eboca ha superado cualquier expectativa. Hemos visto emerger sentimientos con una naturalidad asombrosa: emociones a flor de piel, lágrimas, conversaciones honestas y, sí, abrazos, besos y «te quieros» sinceros entre compañeros de trabajo al finalizar la jornada.
Como nos decía Manuel al terminar una de las sesiones:
«Si no hay autoconocimiento y no hay amor, es complicado que las compañías funcionen. Sus sistemas internos funcionarán, serán rentables, pero a la larga no les va a ir muy bien. Hace falta ser más humanos».
Y nosotros añadimos: hace falta tomarse también un buen café mientras nos miramos a los ojos. Uno rico, natural y, si es de Eboca, pues mucho mejor ;.
Nuestra provocación para ti
La vieja escuela del management te dirá que el relevo es una cuestión de protocolos familiares, descripciones de puestos y planes de sucesión en PDF. Te dirá que dejes las emociones en la puerta de la oficina.
Desde Bevol te decimos que eso es mentira. El relevo más exitoso no es el que tiene el organigrama más pulcro, sino el que tiene la valentía de sostenerse en el amor, el autoconocimiento y la sintonía del equipo.
Así que te lanzamos la pregunta: ¿Te vas a quedar atrapado intentando clonar al líder de la pantalla anterior, o te vas a atrever a sentir, a abrazar a tu equipo y a co-crear el futuro de tu organización?
La nave del liderazgo está lista. ¿Te subes? 🚀☕
¿Quieres saber más sobre cómo acompañamos procesos de transición con alma? Escríbenos y charlemos (con un buen café de por medio).
Si mientras tanto quieres descargarte nuestra guía sobre el relevo en las organizaciones, puedes hacerlo clicando aquí 😉
